Con el objetivo de procurar un conjunto de materiales creativos que favorezcan la colaboración, la educación y la innovación, pero que además sean libremente intercambiables y reutilizables, ayer lunes 13 de septiembre, Creative Commons lanzó una licencia nueva e independiente orientada hacia los países en desarrollo. El mismo Lawrence Lessig, junto al arquitecto del proyecto, Jamie Love, anunciaron la nueva licencia en el contexto del taller “El futuro de la OMPI” (The Future of WIPO) que tuvo lugar en el Trans Atlantic Consumer Dialogue en Ginebra, Suiza.
La licencia lleva por nombre (en inglés) Developing Nations, lo que al español puede traducirse como licencia de Naciones en Desarrollo 2.0 (devnations). La misma reza en su título o acuerdo común (common deed) que las personas interesadas en las obras son libres de copiar, distribuir, exhibir, ejecutar y realizar trabajos derivados, solo bajo las siguientes condiciones: en primera instancia, los interesados podrán ejercer las mencionadas libertades siempre y cuando se encuentren dentro del territorio de uno o varios países en desarrollo y, en segunda instancia, den siempre la atribución o el crédito de las obras a los respectivos autores. El código legal (legal code) de la licencia para Naciones en Desarrollo define estas naciones como aquellas que no están clasificadas por el Banco Mundial como high-income-economy o economía de altos ingresos. Según este criterio de clasificación, esta licencia alcanzaría-limitaría en el uso de las obras a 54 países.
La licencia esta desarrollada para ser usada en varios sentidos, sin embargo, tiene por objeto principal brindar la posibilidad de que sea usada en combinación con licencias más restrictivas en los países considerados desarrollados. Por tanto, el caso típico se daría cuando a una obra de un autor que esta en una nación desarrollada y que tiene una licencia restrictiva de algunas libertades, se le aplica-agrega la licencia de dev-nations para habilitar usos y libertades en países económicamente menos desarrollados según los indicadores internacionales. Esto permitiría, por ejemplo, reservar mayor cantidad de derechos, por ejemplo, en Estados Unidos o Unión Europea, y permitir usos variados y amplios dentro de America Latina, Africa o bien países de Asia.
Nuevamente, Creative Commons esta ofreciendo una herramienta libre de toda carga, que brinda posiblidades para que autores, creadores, o interesados promuevan la innovación en los países en desarrollo mientras, a su vez, les da la opción de proteger los derechos que consirederen necesarios en el mundo desarrollado. Como mencionamos anteriormente, el arquitecto de esta licencia ha sido Jamie Love, un experto en desarrollo y propiedad intelectual en cooperación con abogados de Wilson Sonsini Goodrich and Rosati (Silicon Valley), y muchos otros expertos en materia de PI que han podido unirse gracias al laboratorio Creative Commons.
Todo parece indicar que el laboratorio Creative Commons continua el camino (sinuoso y complejo) que lo conduce hacia La Conquista Silenciosa del Ciberespacio, aunque, a decir verdad, día a día va perdiendo el silencio que caracterizó sus orígenes.