Hacia una Latinoamérica más integrada y conectada

La inversión en el desarrollo de una mayor y mejor infraestructura regional de telecomunicaciones podría redundar en una mejor y más profunda integración de los pueblos de Latinoamérica. Esto es lo que, justamente, se viene analizando en el seno de la Unión de Naciones del Sur (UNASUR). Con la mirada puesta en el futuro de la región y con mucho trabajo por delante, avanza la construcción de la Red para la Conectividad Suramericana para la Integración.

Los representantes de los países que integran la Unión de Naciones del Sur (UNASUR) se reunieron este miércoles en Asunción, Paraguay, con el objetivo de avanzar sobre la construcción de una red de fibra óptica de alcance regional que incluya no sólo el tendido terrestre sino también las conexiones por cables submarinos. La idea central de la Red es que cada país aporte su infraestructura y contribuya así a la integración tecnológica de la región.

Así, el armado de la Red regional va a requerir del fortalecimiento y la expansión de las redes públicas / privadas de cada país. En Argentina será clave el “Plan Nacional de Telecomunicaciones Argentina Conectada” (2010 – 2015) del ‘Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios’, dentro del cual se está construyendo la ‘Red Federal de Fibra Óptica’ (REFEFO) a cargo de la ‘Empresa Argentina de Soluciones Satelitales Sociedad Anónima’ (AR-SAT).

Ahora bien, ¿qué tan importante es que cada uno de los países -y la UNASUR en su conjunto- pueda disponer de su propia infraestructura de telecomunicaciones? Es muy relevante, vital y estratégico: en estos momentos -con diferencias y matices- los países de la región dependen de la infraestructura tecnológica y de los servicios de Internet de Estados Unidos y sus corporaciones comerciales. Por ejemplo, el tráfico regional de datos pasa mucho más por Miami que por Buenos Aires o San Pablo.

Es pertinente preguntar: ¿en qué grado la región depende de las dinámicas económicas y de los cambios políticos domésticos que se producen en Estados Unidos? En este contexto, cobra gran importancia analizar, por ejemplo, qué ocurre con los costos internacionales del tráfico comercial de datos y otros servicios conexos. O revisar detenidamente los movimientos que produjeron en Latinoamárica los proyectos de ley sobre ciberseguridad o copia ilegal en Estados Unidos (SOPA y la posición de Brasil).

La Red para la Conectividad Suramericana representa un paso obligado y necesario para afianzar la integración de la UNASUR. Sin una infraestructura regional común de telecomunicaciones el proceso de integración podría verse afectado, dilatado o directamente abortado. La Red tiene entonces objetivos claros y ambiciosos: dar mayor autonomía política a la región, afianzar las relaciones comerciales en los países miembros y favorecer la intregración cultural de sus pueblos.

También busca contribuir a alcanzar una mayor y mejor integración de los medios de comunicación públicos de toda la región. Un caso paradigmático para analizar este tipo de decisiones estratégicas y tendientes a la integración de los países del sur está dado por el diseño e implementación de la televisión digital abierta en Argentina, Brasil y toda la UNASUR.

La inclusión digital y comunicacional que proyecta la Red de Conectividad es clave para avanzar en dos procesos prioritarios de la región: la integración y la inclusión social de los pueblos del sur. La UNASUR está obligada a pensar a largo plazo, a fortalecerse en términos de soberanía tecnológica y a disenar políticas estratégicas de igualación en el acceso y la disponibilidad de tecnologías digitales como instrumentos de democratización.

* El Dr. Ariel Vercelli es Presidente de BIENES COMUNES A. C. e Investigador del CONICET / IEC-UNQ. Columna publicada en la sección de Tecnología de Télam. Sin licencia.

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