Adolfo Estalella, tambi�n conocido como ArturoBuend�a, ha publicado un interesante art�culo sobre Copyleft y su relaci�n radical frente al cl�sico Copyright. Como bien afirma, en este caso ArturoBuend�a, “A contracorriente con los tiempos actuales, los �ltimos libros publicados por la editorial Traficantes de Sue�os tienen impreso en sus primeras p�ginas una nota donde se dice que ‘se permite copiar, distribuir, exhibir e interpretar este texto’. En lugar de perseguir a los piratas, los traficantes han decidido animar a sus lectores a copiar los libros con los que se ganan el pan. M�s a�n, la modesta editorial ha colgado las obras en Internet para que cualquiera las descargue �ntegramente sin pagar un duro“. El art�culo de Adolfo esta licenciado con una licencia de Creative Commons (sa) que nos permite reproducirlo con la debida cita de sus condiciones de distribuci�n y nos habilita a hacer trabajos derivados, distribuirlo bajo la misma licencia con la que lo hemos tomado e incluso a usarlo con fines comerciales.
“Copyleft, la alternativa radical al copyright
Por Adolfo Estalella
Los vol�menes, con t�tulos como �Software libre para una sociedad libre� o �El gobierno imposible�, pasan inadvertidos entre obras sobre anarquismo, militancia de izquierdas y ensayos sobre Internet que se amontonan en las estanter�as r�sticas de la librer�a que Traficantes tiene en Madrid, un local escondido en un primer piso de la calle Hortaleza, cerca de la Gran V�a. Pero esa peque�a leyenda que sustituye al tradicional �est� prohibida la reproducci�n total o parcial de este libro por cualquier medio, bla, bla, bla� pretende ser una carga de profundidad contra las editoriales tradicionales y contra toda la industria de producci�n cultural (discogr�ficas, productoras de cine, etc.). Al menos este es el desaf�o que lanzan desde sus trincheras las gentes que se arropan bajo la bandera de lo que llaman copyleft. Una vuelta de tuerca a las leyes de copyright, un juego de palabras que invierte los t�rminos del copyright al sustituir el �prohibido� por el �est� permitido�.
El copyleft se ha convertido en un movimiento desorganizado que ha comenzado a cobrar fuerza en los �ltimos a�os, que agrupa decenas de peque�as y grandes iniciativas que plantean una v�a alternativa tanto a los derechos de autor como al modelo de producci�n cultural de nuestra �poca. Comparten casi todos ellos la idea de que los ciudadanos tienen leg�timo derecho a hacer copias de las obras culturales (m�sica, libros o pel�culas) y distribuirlas libremente. �Lo fundamental que persigue el copyleft es que los autores puedan vivir de su trabajo sin restringir el derecho de los lectores a la copia�, explica Amador Fern�ndez, miembro activo del movimiento copyleft. Su editorial, Acuarela, ha comenzado a publicar tambi�n sus libros con la autorizaci�n expresa de que pueden copiarse y distribuirse libremente.
�Lo que buscamos es ampliar las posibilidades que la sociedad tiene de acceder a la cultura�, dice David G�mez, uno de la decena de j�venes que fundaron hace siete a�os Traficantes de Sue�os, �pensar que alguien que te fotocopia un libro te resta una venta es un error�, y abunda en su discurso, �para los autores el copyleft es algo tan enriquecedor como conseguir que tu obra est� a disposici�n de tanta gente como sea posible�, dice, �no se pretende quitarle al autor el dinero de su esfuerzo, sino que se trata de un esfuerzo compartido que es necesario hacer para ampliar el banco de bienes p�blicos, el dominio p�blico�. Se trata de acabar con la idea que s�lo unos pocos son los que cantan, escriben y pintan algo en la cultura, abriendo la puerta a que la gente pueda acceder y participar en la cultura, copiarla y transformarla, y en �ltima instancia, participar en ella como algo m�s que simples consumidores, dicen desde las filas del copyleft.
Detr�s del movimiento, que entronca con otros de oposici�n a las patentes de los programas de software y biotecnol�gicas, hay una cr�tica contra las sociedades de gesti�n (SGAE, CEDRO, etc.), la extensi�n progresiva de la leyes de derechos de autor a nivel mundial y el modelo de funcionamiento de la industria cultural.
Desde el punto de vista legal el autor es el due�o y se�or sobre su obra y tiene, seg�n la ley, pleno derecho a decidir d�nde, cu�ndo y c�mo se publica y distribuye, qui�n puede hacerlo, etc.. Si quiere dar libertad para que copien y distribuyan sus obras, como ocurre con el copyleft, pueden hacerlo, explica Marta Malmierca, responsable de servicios jur�dicos de CEDRO, entidad que gestiona los derechos de los editores y de los escritores (recauda el canon por las fotocopias de libros, por ejemplo). Los usuarios, por su parte, pueden hacer copias de las obras en casos muy contados, para uso personal, y pagando una compensaci�n a los autores en forma de canon que se impone a cada cinta, disco compacto o DVD virgen que se vende, o a cada fotocopia que se hace.
�El copyleft es admisible, siempre y cuando sea el creador quien decida usarlo y no sea algo que se impone desde fuera, que es lo que algunos defensores de este movimiento quieren�, critica Malmierca. ��Regalen sus libros si ustedes quieren, pero d�jenme que yo cobre por los m�os!�, sentencia.
Para muchos, como Amador Fern�ndez, �la opci�n por el copyleft es una fundamentalmente una cuesti�n pol�tica y �tica�, aunque est� por resolver el dilema de si esto es compatible con los negocios. �Es rentable editar un libro del que se pueden hacer copias libremente? Para Amador parece claro, los dos libros que ha publicado como copyleft est�n entre los tres m�s vendidos de su editorial.
Otro ejemplo de rentabilidad es el colectivo italiano Wu Ming, tambi�n llamado Luther Blisset, formado por cinco j�venes italianos que realizan sus obras colectivamente y que se ha convertido en uno de los estandartes del movimiento. Su novela Q, un recorrido por los a�os de la contrarreforma, ha vendido 200.000 copias pese a que puede descargarse en Internet y copiarse libremente. Los Wu Ming lograron que una gran editorial como Mondadori publicara su libro con la menci�n expl�cita de que se pod�a copiar, aunque para los responsables de la editorial esta exigencia no fuera m�s que un reclamo comercial.
En los �mbitos m�s diversos de la cultura surgen iniciativas que abrazan este ideario. Proyectos modestos que destacan sin embargo por lo radical de su propuesta. En el tempestuoso mundo musical ya hay tambi�n grupos que han comenzado a flirtear con la idea del copyleft. Cuelgan su m�sica en Internet y la distribuyen, ya sea de forma gratuita o previo pago, y una vez en manos de los usuarios estos pueden copiarla y distribuirla libremente, en redes de intercambio por ejemplo.
El cuarteto funky de La Mundial.net, afincados en Barcelona, se han apuntado al copyleft. Han colgado su m�sica en Internet y permiten que cualquiera la copie y distribuya libremente, e incluso que hagan nuevas versiones de sus temas. A su rebufo se han puesto una docena de grupos que siguen su ejemplo. Ani, alma mater del grupo, justifica su opci�n: �si nuestra m�sica es de libre descarga, copia y distribuci�n m�s gente nos conocer�, que es lo que pretende cualquier banda�. Hay una limitaci�n, la m�sica de La Mundial.net puede usarse siempre que sea sin fines comerciales, �si alguien se va a lucrar econ�micamente con nuestro trabajo entonces debe retribuirnos�, apostilla
Hay diferencias en la forma como las diversas iniciativas plantean el uso de las obras. En algunos casos se permite modificarlas, y hacer, por ejemplo, nuevas versiones de canciones, en otras se proh�be hacer uso comercial de las obras o transformarlas, como hacer una traducci�n.
En este punto es donde Marta Malmierca, de CEDRO, lanza su cr�tica: �hacen uso de una ley y se acogen a ella para autorizar unas cosas y prohibir otras�, se�ala Malmierca, ��por qu� unas cosas s� y otras no?, �por qu� autorizan por ejemplo que las obras se copien e impiden que se modifiquen?�.
El colectivo Wu Ming razonan sobre esto en uno de sus escritos y trazan una l�nea clara entre el uso comercial y el derecho a copiar de los ciudadanos que defienden. �No podemos consentir que los grandes tiburones de la industria cinematogr�fica o televisiva sean par�sitos de nuestro esfuerzo y -sin pagar un c�ntimo- hagan una pel�cula a partir del argumento que hemos elaborado, ganen millones y refuercen su posici�n de predominio�.
Lo cierto es que el movimiento del copyleft, que naci� a finales de los ochenta entre programadores inform�ticos del movimiento de software libre, creador del sistema operativo Linux, ha desbordado ampliamente estos m�rgenes y se ha extendido a todos los �mbitos de la cultura. conquistado el coraz�n de algunas grandes instituciones como el prestigioso Massachuset Institute of Technology (MIT), el cual se han embarcado en una iniciativa, el Open CourseWare, hasta ahora con m�s intenci�n que resultados, que trata de poner a libre disposici�n buena parte del material docente de sus cursos. En Espa�a, la Universitat de Barcelona est� apostando por una idea similar, mientras que la televisi�n p�blica brit�nica, la BBC, ha anunciado recientemente que pondr� su archivo a disposici�n del p�blico dando todo tipo de facilidades para que se pueda usar su material. Al carro del copyleft se han subido la editorial estadounidense O�Reilly, un peque�o sello discogr�fico en Internet llamado Magnatune, etc. Optimista, Ani, de La Mundia.net, hace su predicci�n para el futuro: �el copyleft pone las cosas en su justo sitio, as� que tarde o temprano ser� una realidad�.
Creative Commons, una referencia global
Creative Commons es una de las organizaci�n sin �nimo de lucro que se est� convirtiendo en referencia para el movimiento del copyleft a nivel mundial. Fundada en el a�o 2001 por el profesor de derecho de Stanford Lawrence Lessig la organizaci�n ha desarrollado una serie de licencias que dan cobertura legal a cualquier autor que quiera publicar sus obras dando derecho a la copia y la distribuci�n. Poco a poco la organizaci�n ha ido ampliando su radio de acci�n a otros pa�ses que han comenzado a usar sus licencias. Ignasi Labastida, de la Universitat de Barcelona, se encarga de la adaptaci�n de las licencias Creative Commons al �mbito espa�ol. Su universidad ha lanzado una iniciativa con la que anima a los profesores a publicar sus textos docentes dando libertad para que se copien. La acogida ha sido buena, �el uso de la licencia es una manera de conseguir m�s difusi�n�, explica Labastida.”
El trabajo reproducido de Adolfo Estalella esta licenciado con la presente Licencia de Creative Commons.